Comida rápida

Definición Volver al comienzo

Las comidas rápidas están siempre listas, tienen precios razonables y son alternativas fáciles y disponibles para cocinar en casa; aunque convenientes y económicas para un estilo de vida agitado, las comidas rápidas son típicamente altas en calorías, grasas, grasas saturadas, azúcar y sal.

Las cadenas y restaurantes de comidas rápidas han respondido al incremento de la conciencia del público acerca de la nutrición y han intentado ayudar a las personas que se preocupan por la salud. Por ejemplo, ahora sus menús incluyen los ingredientes y la información nutricional. A pesar de estos cambios, para mantener una dieta saludable, es necesario seleccionar las comidas rápidas cuidadosamente.

Funciones Volver al comienzo

En la actualidad, la mayoría de las personas tiene menos tiempo del que tenían sus abuelos para seleccionar, preparar y comer sus alimentos; así que las comidas rápidas son muy atractivas porque son fáciles de conseguir y a buen precio.

Fuentes alimenticias Volver al comienzo

Las comidas rápidas han sido modificadas para que reflejen la preocupación de los consumidores acerca de los contenidos de grasa en su alimentación. Muchos restaurantes de comidas rápidas han cambiado la manteca de cerdo o manteca animal por el aceite vegetal hidrogenado para freír.

Algunos otros restaurantes ofrecen una variedad de comidas bajas en calorías como barras de ensaladas, diversas ensaladas para llevar a casa con aderezos bajos en calorías, malteadas con bajo contenido de grasa, panecillos integrales, carne magra y pollo asado.

Efectos secundarios Volver al comienzo

Mantener un balance nutricional no es fácil con comidas rápidas, ya que no hay un control sobre la forma cómo son cocidas. Por ejemplo, algunas se cocinan con mucho aceite y mantequilla y es posible que no se tenga opción si se desean con poca grasa.

Las porciones grandes también hacen que la persona coma más. Las comidas rápidas igualmente tienden a tener poca cantidad de frutas y verduras.

En general, las personas que sufren de presión sanguínea alta, diabetes y enfermedad cardíaca deben ser mucho más cuidadosas en la selección de las comidas rápidas debido a su alto contenido de grasa, sodio y azúcar.

Recomendaciones Volver al comienzo

Saber cuántas calorías y la cantidad de grasa y sal que contienen las comidas rápidas puede ayudar a decidir qué elementos son mejores opciones. Muchos restaurantes de comidas rápidas han publicado los contenidos nutricionales de sus comidas, los cuales están disponibles cuando se soliciten; así que con esta información se puede planear una dieta conveniente y saludable.

Cuando se visitan restaurantes de comidas rápidas, se recomienda elegir mejor los alimentos. En general, se recomienda comer en lugares que ofrezcan una variedad de ensaladas, sopas y verduras. Se deben tener en cuenta los siguientes consejos generales.

Pizza:
Se debe pedir menos queso y escoger rellenos bajos en grasa, tales como cebolla, champiñones, pimentones verdes, tomates y otras verduras.

Emparedados:
Los más saludables son los de tamaño regular o el pequeño de carne magra rostizada, pavo, pechugas de pollo y de jamón magro. Los extras como el tocino, queso o mayonesa aumentan la grasa y las calorías. Se deben preferir los panes integrales en lugar de croissants o galletas ricos en grasa.

Hamburguesas:
Una hamburguesa de carne corriente, sin queso y sin salsas es la mejor opción. Se puede pedir lechuga, cebolla y tomate adicional, y reducir el consumo de papas fritas.

Carne, pollo y pescado:
Se deben pedir rostizados, horneados, asados o dorados. Hay que evitar las carnes fritas o apanadas. Se recomienda pedir que las salsas espesas, como la salsa de carne, vengan aparte. Mejor aún, se recomienda evitar las salsas y aderezos por completo.

Ensaladas:
Los productos ricos en grasa como los aderezos, los pedacitos de tocino y el queso triturado agregan grasa y calorías a las ensaladas. La mayoría de las ensaladas se deben preparar con lechuga y todo tipo de verduras. En lo posible, hay que agregarles aderezos para ensaladas bajos en grasa o sin grasa, vinagre o jugo de limón. El aderezo para ensaladas se debe pedir aparte.

Postres:
Se debe consumir yogur congelado bajo en grasa, helados de frutas y sorbetes. Los postres ocasionales y complacientes hacen más atractiva una dieta balanceada y cuidadosamente seleccionada.

Se aconseja tratar de consumir porciones más pequeñas. Igualmente, se puede pensar en dividir algunos elementos de las comidas rápidas para así reducir la cantidad de grasa y calorías. Se puede también solicitar una bolsa para llevarse las sobras o simplemente dejar lo que sobre en el plato.

Para ayudar a complementar y a balancear las comidas rápidas se debe pensar en opciones nutritivas como frutas frescas, verduras y yogurt disponibles como refrigerios.

Cuando las comidas rápidas se escogen cuidadosamente y no se comen en exceso pueden brindar una calidad nutricional razonablemente buena a la dieta. El hecho de ser consciente del tipo y cantidad de alimentos que se ingiere y de prestar atención a la forma como esto afecta la salud, le permite a una persona servir de buen ejemplo para sus hijos. Como siempre, la variedad y la moderación son los principios clave para ofrecer una dieta saludable tanto a los niños como a los adultos.

http://www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/ency/article/002462.htm

2.¿Comidas Rápidas, Niños Saludables?
A los niños les encantan las ‘comidas rápidas.’ Los anuncios comerciales les dicen a los padres
que las humburguesas y las papitas hacen que sus niños sonrían. Pero, si su niño/niña come
comidas rápidas más de una vez a la semana, piense en estos hechos:
• Muchas comidas rápidas son altas en azúcar, grasa y sal. La mayoría de los niños
prefieren estos sabores. Cuanto más se exponen a estos sabores, más los quieren.
• Los niños no saben qué alimentos son saludables. ¡Ellos quieren comer lo que está
bueno! Cuanto más se exponen al buen sabor de comidas saludables, más las quieren.
• Algunas selecciones de comidas rápidas son mas saludables que otras.
Usted se encarga con el reto de enseñarle a su niño/niña a comer bien. No es un problema comer
comidas rápidas de vez en cuando. Pero, si su niño/niña las come más de una vez por semana,
las sugerencias a continuación explican como escoger las que son más saludables:
en vez de ... compre esto ... y incluya las frutas y los vegetales
Hamburguesa grande Hamburguesa pequeña Agregue lechuga y tomate
Pollo frito Pollo asado Papa asada (poca mantequilla)
Papas fritas (grande) Papa asada/papas fritas (chico) Frutas y vegetales del ‘salad bar’
Pizza con salchicha Pizza con vegetales Bróculi, pimientos y otros
Soda o batida Agua o leche baja en grasa Jugo de fruta
Permita que su niño/niña escoja entre las opciones que usted compra. Si insiste en otra cosa,
diga, “Estos son tus elecciones, de cúales quieres escojer?†Si rehusa comer, espere hasta la
próxima comida. Tarde o temprano los niños comen de lo que los padres les sirvan. ¡Pueden
tener que omitir unas comidas hasta que aprendan quien se encarga de las compras!
En vez de comer en el restaurante, compre comida para llevar. De esta manera usted puede
evitar ‘batallas’ con su niño/niña sobre las varias selecciones en el restaurante. También puede
hacer una comida mas saludable incluyendo algunas frutas y vegetales en casa. Si tiene prisa,
compre frutas y vegetales del ‘salad bar’ del restuarante o de una bodega/tienda.
Pida al restaurante una lista del contenido de calorías y grasa en sus comidas. Escoja las que
contienen menos. No se engañen. Algunas comidas pueden parecer saludables pero están llenas
de grasa y calorías.
Los anucios de televisión afectan la actitud de su niño/niña tocante a la comida. Limite el tiempo
que sus niños están expuestos a la televisión. Los anucios les aconsejan a los padres que pueden
amar a sus niños al darles dulces o meriendas saladas. ¡Amelos con buena nutrición!

http://www.nal.usda.gov/wicworks/Sharing_Center/PA/Fast_Food_Spanish_PA.pdf

3.Comidas rápidas Otros temas
Libro de cocina familiar
Las comidas rápidas son sustitutos rápidos y sencillos para preparar en casa. Las comidas rápidas son muy prácticas, pero en general contienen grandes cantidades de calorías, grasas, grasas saturadas, azúcar y sal. Las grasas, azúcares y sales excedentes de las comidas rápidas pueden producir graves problemas de salud cuando se ingieren en grandes cantidades.

Vea nuestro libro de cocina familiar y obtenga recetas para usted y su familia.

Recursos

Visite nuestra página de recursos para obtener más información acerca de cómo estar sano y cómo criar hijos sanos.

Muchos restaurantes tienen ensaladas y otros alimentos que son más saludables que las hamburguesas y las patatas fritas en el menú. Sin embargo, es importante ser cuidadoso al ordenar comidas rápidas. Debe ser consciente de las calorías y las grasas que contienen algunos aderezos y otros agregados.

Algunas empresas de comidas rápidas ofrecen alimentos con poco contenido graso y bajas calorías además de los otros alimentos del menú. Éstas son mejores opciones, pero aún pueden tener más contenido graso o calorías que los alimentos que prepara en casa. Temas de esta sección

Comidas rápidas

Seguridad alimentaria

Intolerancia a la lactosa

Plan de alimentación

Sodio

Lo mejor para comer sano al consumir comidas rápidas es estar informado. Conozca el valor nutricional de los diversos alimentos que se encuentran disponibles.

http://www.vahealth.org/wic/Healthbites_ES/FastFood_2.htm

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Cada vez más niños estadounidenses consumen comidas rápidas fritas
Un estudio halla que las cantidades se duplicaron en apenas tres años
Por Janice Billingsley
Reportera de HealthDay
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LUNES 3 de octubre (HealthDay News/HispaniCare) -- El número y frecuencia de niños estadounidenses que consumen alimentos fritos servidos en restaurantes aumenta de manera alarmante, según un estudio reciente de más de 14,000 adolescentes.

Investigadores de Harvard hallaron que la cantidad de niños que consumía alimentos regularmente fuera de su hogar aumentó más del doble durante los tres años de duración del estudio, realizado entre 1996 y 1999. Este cambio en los hábitos alimenticios se relacionó con un aumento de peso en los varones, además de restricciones en el acceso que tenían los niños a alimentos más saludables.

Los investigadores advirtieron que este tipo de tendencias no es un buen presagio para la vida adulta de estos jóvenes.

"La adolescencia es una época muy arriesgada para desarrollar malos hábitos alimenticios. Si usted adquiere sobrepeso [a esta edad], será muy difícil perder peso y será mucho más probable que tenga sobrepeso en la vida adulta", aseguró la Dra. Elsie Taveras, autora del estudio y directora de un programa de prevención de la obesidad pediátrica llamado One Step Ahead (un paso adelante) del Hospital Infantil de Boston.

En su informe de la edición de octubre de Pediatrics, Taveras y sus colegas encuestaron a 14,355 niños entre los 9 y los 14 años, registraron su estatura, peso, actividad física y la frecuencia con la que consumían alimentos fritos fuera de su hogar.

Al principio del estudio, el 3,5 por ciento de las niñas y el 6 por ciento de los niños informó que comía entre cuatro y siete porciones de alimentos fritos fuera de su hogar. Fueron los mayorcitos los que lo hicieron con más frecuencia que los más pequeñitos. Al final de los tres años, la proporción de niñas y niños que salían a comer más de cuatro veces a la semana había aumentado más del doble, del 7.5 por ciento al 12.7 por ciento, respectivamente.

"Los niños aumentaron su consumo en más del doble. Estos patrones dietéticos se están haciendo cada vez más prevalentes", advirtió.

Los chicos tienden a salir a comer más que las chicas, quizá porque los primeros participan más en deportes competitivos, lo que podría conducir a más salidas a restaurantes por estar fuera de casa, especuló Taveras. Sin embargo, se observó en ambos sexos un aumento general en la alimentación fuera del hogar, anotó.

Es más, el índice de masa corporal (IMC) general de los niños que informó consumir la menor cantidad de comidas fuera del hogar fue del 19.1, mientras que IMC de los que lo hicieron con mayor frecuencia fue ligeramente superior, de 19.3 (como referencia, el sobrepeso estadístico comienza con un IMC de 25, mientras que la obesidad comienza con 30). La diferencia no es muy grande, según Taveras, pero es preocupante porque el peso se puede acumular con el tiempo. Las tendencias hacia el aumento de peso en las niñas no alcanzaron significación estadística.

La experta de Harvard aseguró que no le sorprendió hallar que el consumo de alimentos fritos fuera del hogar se relacionara con el aumento de peso, pues "todos lo sabemos en algún rincón de la mente", pero lo que valía la pena anotar era el efecto adverso de esos hábitos alimenticios sobre la calidad de las dietas de los niños.

"Nos sorprendió el efecto del consumo de alimentos fritos fuera del hogar sobre la calidad de la dieta en general. El tipo de alimentos disponible en estos ambientes implica una menor exposición a alimentos más saludables y si se consume este tipo de alimentos frecuentemente, es menos probable que se tenga una dieta de valor nutricional", aseguró.

Esto significa que los niños están consumiendo mucha más grasa, bebiendo más productos endulzados con azúcar y tienen menos probabilidades de estar comiendo frutas y verduras o de estar bebiendo leche baja en grasa, sostuvo.

"Este estudio subraya la importancia de volver a reunir a la familia para comer", aseguró la nutricionista Sue Moores, vocera de la American Dietetic Association.

"La gente no está comiendo muchos alimentos fritos en casa, yo ni siquiera conozco a alguien que tenga una freidora", aseguró. Esto significa que quienes se reúnen en la mesa del comedor cada noche "tienden a comer alimentos más saludables", dijo.

Taveras agregó que recomienda a las familias comer juntos en casa, aunque reconoce que los padres se enfrentan frecuentemente a presiones de tiempo al final del día. Entonces, dice estar trabajando en su clínica para ayudar a las madres y a los padres a mejorar las elecciones de alimentación que hacen si salen a comer. Aseguró que la mayoría de los padres han respondido muy bien a este consejo práctico.

"Hay que sobrepasar dos barreras, el costo y la preferencia de alimentos. Si se les pide que alteren cosas que se puedan comparar en precio y no sean muy distintas en sabor, es más probable que hagan cambios", sostuvo.

La mayoría de los restaurantes de comidas cuentan con opciones más saludables, dijo, y los padres pueden guiar a sus hijos, por ejemplo, a pedir la ensalada de pollo y a especificar que quieren que el pollo esté asado en lugar de frito y crujiente.

Taveras aseguró que su estudio resalta la importancia de la intervención oportuna en este grupo de edad para ayudar a los adolescentes y a sus padres a mejorar sus hábitos alimenticios para que los niños eviten la obesidad y todos los problemas de salud que conlleva el exceso de peso

http://www.healthfinder.gov/news/newsstory.asp?docID=528322

5.Definición:
Las comidas rápidas están siempre listas, tienen precios razonables y son alternativas fáciles y disponibles para cocinar en casa; aunque convenientes y económicas para un estilo de vida agitado, son típicamente altas en calorías, grasas, grasas saturadas, azúcar y sal.

Las cadenas y restaurantes de comidas rápidas han respondido al incremento de la conciencia del público acerca de la nutrición y han intentado ayudar a las personas que se preocupan por la salud. Por ejemplo, ahora sus menús incluyen los ingredientes y la información nutricional. A pesar de estos cambios, para mantener una dieta saludable, es necesario seleccionar las comidas rápidas cuidadosamente.

Funciones:
En la actualidad, la mayoría de las personas tiene menos tiempo del que tenían sus abuelos para seleccionar, preparar y comer sus alimentos; así que las comidas rápidas son muy atractivas porque son fáciles de conseguir y a buen precio.

http://www.umm.edu/esp_ency/article/002462.htm